13 agosto, 2019

Creación de una marca digital

La tecnología evoluciona continuamente y los negocios también debemos hacerlo. Es el momento de dar el salto al online a través de la creación de nuestra marca digital.

Pero la digitalización no es pan comido. Se nos presentarán una serie de obstáculos (nuevos formatos, nuevas formas de relacionarnos con nuestros clientes, empleo de programas informáticos…) que harán tambalear nuestra imagen de marca si no sabemos cómo gestionarlos. Sin embargo, asumir riesgos siempre merece la pena. Internet nos reportará una lista interminable de beneficios si conseguimos entrar con buen pie.

A la hora de exportar nuestra marca tradicional al plano digital debemos comprobar primero que contamos con una base sólida de marca, de forma que, posteriormente, se pueda extraer de ella la marca 2.0.

Características de una buena imagen de marca

La primera impresión es la que cuenta. Es un hecho. Por eso es fundamental transmitir tu identidad en la primera toma de contacto de la manera más atractiva posible.

Es fundamental tener en claro los tres componentes que integran una imagen de marca: logo, diseño gráfico y componente psicológico. Este último permite crear un vínculo emocional con el cliente. Una combinación adecuada de los tres anteriores transmite correctamente los valores de marca. Como resultado, gozamos de la empatía de los consumidores y aumenta la fidelización de los clientes. Los valores de marca nos darán un empujón para alcanzar el objetivo final del branding: la diferenciación y posicionamiento dentro del sector.

Una imagen de marca que cumpla estos aspectos será la materia prima que emplearemos para obtener la marca digital.

Adaptaciones de la marca analógica a la marca digital

La imagen de marca analógica pasará por una serie de adaptaciones hasta considerarse apta para el terreno digital:

Revisión de los colores

Los colores de la marca pueden sufrir modificaciones en su transición del papel a la pantalla. En caso de que esto ocurra, se debe valorar si resultan aceptables o deberíamos revisar las tonalidades en busca de aquella que se ajuste mejor a la anterior. Puede parecer algo irrelevante, pero nada más lejos de la realidad. Nuestros clientes han asociado ese color a nuestra marca y un cambio en los colores podría confundirlos e incluso debilitar nuestro posicionamiento.

Modernización de la imagen

No queremos caer en una imagen anticuada, un riesgo que corren algunos negocios históricos y familiares. En la mayoría de los casos sus valores de marca giran en torno a la tradición, la experiencia, la familia…Son posicionamientos perfectamente válidos, sin embargo, tienen cierto peligro ya que podemos acomodarnos en la idea de que no necesitaremos nunca una actualización. Si llevamos sin revisar nuestra imagen de marca desde que se fundó el negocio deberíamos sacarle el polvo antes de introducirla en la red.

Elementos discordantes en redes sociales

En las plataformas sociales se debe comunicar una imagen concreta, con un tono comunicativo específico que debe mantenerse en el tiempo con el fin de construir un posicionamiento claro de la marca. Si somos divertidos pero nuestra imagen transmite cierta seriedad estaremos trasmitiendo una personalidad de marca un poco confusa.

A nuestro público debe quedarle bien claro quienes somos, así conseguiremos que se sientan identificados con nosotros. O adaptamos el estilo de comunicación que empleamos con el público o adaptamos la marca a nuestro mensaje.

Replantear la imagen actual

La marca digital abre las puertas a una nueva etapa del negocio. Se avecinan cambios, por lo que será el momento ideal de revisar si estamos contentos con la imagen actual, queremos cambiar pequeños detalles o, para los más atrevidos, darle un giro de 180 grados.

Una vez hemos pasado por este tipo de filtros, estamos preparados para empezar a crear nuestra marca digital.

Requisitos de una marca digital

Puede que sea la primera vez que te informes sobre transformación digital, que lo tengas en tus planes o bien que te encuentres ya manos a la obra.

En caso de que te identifiques con el tercer grupo: ¿Ya tienes un dominio en internet? ¿Un blog o una web? ¿Unas redes sociales en las que te mantienes activo? Si alguna de las preguntas anteriores ha recibido una negativa, sigue leyendo.

La idea de marca digital puede parecer algo difusa y presentarse compleja. Que no cunda el pánico. Si cumples estos 3 requisitos podemos asegurarte que vas por el buen camino:

Hacernos un nombre en Internet

El nombre de nuestra marca debe figurar tal cual en internet, de forma que nuestros clientes lo tengan fácil para identificarnos e interactuar con nosotros. Debemos utilizar el mismo nombre en todas las plataformas en las que estemos presentes, de lo contrario, nuestra imagen de marca se debilitará y nuestro público se sentirá un poco perdido.

Ponemos el énfasis en el nombre de dominio. Debería ser memorable, identificativo y fácil de escribir.

Ofrecer contenidos a través de un blog o una web corporativa

La web corporativa será nuestra carta de presentación: quiénes somos, qué hacemos, cómo lo hacemos. Responderá a este tipo de preguntas.

El blog será un medio para aumentar nuestra visibilidad, así como para demostrar al cliente lo que podemos ofrecer. No tenemos que rompernos demasiado la cabeza, con WordPress podemos crear sites con amplias posibilidades y además son autogestionables, lo que nos permite ser autónomos respecto a los contenidos que hay en nuestra web.

Gestionar las redes sociales activamente

Difunde tu identidad, crea contenidos interesantes, mantente en contacto con los usuarios…Y lo más importante, nunca dejes de hacerlo. La clave está en mantenernos actualizados, sin olvidar nuestra personalidad de marca. Plataformas como LinkedIn, Facebook, Twitter, Instagram y YouTube son el escaparate en el que deberías lucirte.

Al fin y al cabo, puede que la principal diferencia entre la marca analógica y la digital sea la naturaleza estática de la primera y la fluidez de la segunda.

Una vez hayas cumplido con todos estos pasos, habrás sentado los cimientos sobre los que construir tu marca digital. Si te detienes aquí todos tus esfuerzos habrán sido en vano. La marca digital se construye día a día.

5 agosto, 2019

Transformación digital

La transformación digital es un proceso casi obligatorio para la supervivencia de los negocios en el medio plazo. No lo decimos nosotros, lo dicen los datos: los españoles pasamos una media de 5,20 horas diarias en internet. Sabemos que hay vida fuera, pero la red da acceso a infinidad de posibilidades desde la comodidad del sofá. De la misma manera, un negocio digital da acceso a infinidad de clientes desde la oficina.

Si todavía no has incorporado tu negocio al mundo online, tu excusa ya no será la falta de información. Te dejamos una serie de claves que te ayudarán a la hora de abordar el cambio.

Formación digital de los trabajadores

No queremos empezar la casa por el tejado. Por eso, la digitalización del factor humano es el primer paso para la digitalización del negocio. En esta tarea, sería útil realizar una clasificación de los trabajadores de acuerdo a su nivel de digitalización personal, definiendo dos grupos: nativos digitales e inmigrantes digitales.

Los nativos digitales han nacido y crecido con la tecnología. Sin embargo, los inmigrantes digitales deben pasar por un proceso de aprendizaje y adaptación a las nuevas metodologías de trabajo, con la tecnología como herramienta base.

Contar con nativos digitales será una baza a nuestro favor, mientras que los inmigrantes digitales, una vez sean actualizados a los nuevos métodos, no serán menos importantes dada la experiencia que llevan a sus espaldas.

Herramientas digitales que nos echan una mano

Existen aplicaciones que ayudan a los emprendedores en la gestión de sus PYMES. Sin ir más lejos, Google ofrece un amplio abanico de herramientas de gestión y organización. Digna de ser mencionada, Trello permite organizar proyectos de manera sencilla, incluso divertida.

Podríamos mencionar herramientas durante horas, y ese puede ser el problema. Te recomendamos hacer una criba entre la infinidad de opciones que podrás encontrar. Escogeremos aquellas herramientas que mejor se adapten a nuestro estilo de trabajo. Tener 14 aplicaciones puede parecer útil de primeras, pero la dispersión de los datos ralentizará el proceso de transformación digital.

Además, debemos mantener la mente abierta a la contratación de servicios externos. Es posible que en las fases iniciales sea imprescindible para alcanzar los objetivos marcados.

Reconocimiento de marca en el terreno digital

Lograr una buena reputación digital es un pasaporte directo a nuevas oportunidades de negocio. A la hora de gestionar nuestra plataforma y redes online debemos mantenernos concentrados en nuestro objetivo: conseguir un buen posicionamiento de marca. Con una fuerte imagen corporativa y presencia en las vías de comunicación que emplean nuestros clientes potenciales, podremos lograrlo. La planificación y la perseverancia serán los ingredientes de la receta del éxito. La comunicación digital y el engagement social son muy útiles en este sentido.

Innovar, innovar e innovar

La innovación es la garantía de supervivencia de una organización. O continuamente incorporamos novedades al negocio o pronto caeremos en lo desfasado. El cliente siempre quiere más y esa dosis extra de valor se consigue prestando un poco de atención a la I+D+i. Si no se lo damos nosotros, pronto se lo dará nuestro competidor, metiéndose a nuestro cliente en el bolsillo.

Desde el minuto uno debemos tener claro que el proceso de transformación digital es un proyecto que tiene fecha de inicio pero no fecha de entrega. Los cambios son constantes y nuestras novedades también deben serlo.

Big Data

Al lanzarnos a la piscina de la digitalización, la gran cantidad de datos que tendremos que manejar puede acabar por ahogarnos, necesitamos aprender a nadar.

La transformación digital requiere del empleo de herramientas de Big Data que nos permitan procesar el bombardeo de datos, aprovechar la información y obtener conclusiones a partir de esta, pero, lo más importante, tomar mejores decisiones.

Podremos manejar información muy interesante: Producto de mayor demanda (y el de menor), diferencias entre el producto más vendido y el que menos, dudas que plantean los clientes, qué novedades ha incorporado la competencia a sus productos…

Y tomar la delantera.

Compromiso de la Dirección

Son el ejemplo de trabajo a seguir dentro de la organización, por eso, es fundamental que formen parte activa del cambio y motiven a los trabajadores.

Una vez todo esté en marcha, llevar un seguimiento y control de la digitalización, mantenernos cercanos a los empleados y atender las posibles dudas que puedan surgir durante el proceso serán clave para conseguir que el proyecto llegue a buen puerto.

Conseguir un negocio adaptado al digital business no se consigue de la noche a la mañana. El proceso es lento y debe ser abordado con ilusión, y sin perder el enfoque.

Al principio puede parecer un abismo, pero cuando saltes, te preguntarás porqué no lo hiciste antes. Los beneficios te esperan al otro lado.